Iesus Caritas Nº 164

“¿Qué rostro voy a encontrar al abrir la puerta?”

 

Trascripción parcial de un entrevista entre la periodista Claudette Debray y Xavier Habig, hermano del Evangelio, para un programa de radiofonía religiosa en francés “Testigo”, pocos meses antes de su muerte inesperada (Ver Boletín “Iesus Caritas” nº 162 – Julio – Septiembre 2009).

CD.- « Hermano, hace 31 años que vives en Beni Abbès en el Sahara argelino. ¿Cuál es tu motivación para llegar aquí? ¿Por qué has venido  a vivir al mundo musulmán?

XH.- Mis compañeros me hicieron la propuesta de venir a vivir aquí. Acepté muy agradecido. Antes me habían propuesto ir a estudiar la lengua árabe. Es lo que hice durante dos años, de 1973 a 1975, en Beirut (Líbano). Después me propusieron venir a vivir a Beni Abbès y resido aquí desde agosto  de 1976. 

CD.- ¿Se puede decir que estar aquí es como desaparecer entre la gente?

XH.- Es cierto. Todos los días se parecen. En el desierto no se puede pretender hacer cosas extraordinarias. Buscamos más bien configurarnos con el relieve, para no luchar contra el viento y encontrarnos desarraigados. Así todos los días son similares y es verdad que en nuestra vida hay este aspecto de no aparecer.

CD.- ¿Cómo es el ritmo de su vida, cómo conjugan el tiempo de trabajo y oración?

XH.- Por la mañana nos levantamos para la oración. Después el día se desarrolla según el ritmo del trabajo y de la oración además de dedicar tiempo para las relaciones con nuestros vecinos que consideramos muy importantes.

CD.- Hablaremos más tarde de estas relaciones. ¿Tu trabajo, en concreto, en que consiste?

XH.- Tengo dos compañeros. Henri trabaja a tiempo pleno en el huerto como agricultor. Bernard le ayuda pero como hace poco que ha llegado a Beni Abbès consagra un tiempo importante a estudiar el árabe. Por mi parte hago un poco de todo. Cuando hay demandas, estoy disponible para enseñar el árabe. Por ejemplo, un sacerdote de Lyon ha venido a la diócesis de Constantina y se ha quedado tres meses con nosotros para estudiar la lengua conmigo. He tenido varios periodos así.

CD.- Antes de hablar de vuestra relación con el mundo del Islam, vamos a volver a tu vocación. ¿Cuantos años tenias?

XH. - Tenía 20 – 21 años.

CD.- ¿Cómo nació tu vocación de hermano, en qué momento? ¿Tu familia es una familia profundamente cristiana?

XH.- Mi vocación religiosa es de siempre. Mi madre me dijo que desde que empecé a hablar de mi futuro, de lo que haría, pensé en ser misionero, fraile o sacerdote. En el momento de escoger este camino, a la edad de 20–21 años, entonces hice un discernimiento…. Pero mi vocación, estoy convencido, es de siempre.

CD.- ¿Por qué como hermano del Evangelio de Carlos de Foucauld? ¿Carlos de Foucauld es una persona que te ha seducido desde la juventud o fue más tarde cuando lo descubriste?

XH.- Fue más tarde. Lo que me atrajo a la Fraternidad no fue Carlos de Foucauld en sí. En ese momento en el que estaba buscando, me encontré con una comunidad de Carlos de Foucauld, me sentí en mi hogar, en mi familia. No lo pensé más y aquí estoy.

CD.- ¿Qué es lo que te ha fascinado?

XH.- Varias cosas. La oración que el hermano Carlos de Foucauld deseaba que sus hermanos vivieran en la familiaridad permanente con Jesús; la vida fraternal ya que también la consideraba como familia compartiendo con María y José la vida centrada en Jesús. Y también, compartir la vida de la gente pobre. Me parece que son las tres cosas, sin pensarlo mucho, que más me han seducido.

CD.- ¿Cuál fue el momento en que entendiste que eras esperado, cómo llegaste al compromiso actual?

XH.- Fue muy sencillo. Había hecho una licenciatura de Letras. Enseñaba en el colegio San Michel de St. Etienne y me decía quiero ser sacerdote, religioso, no sé qué. Entonces tengo que ver a donde ir. Fui  a ver a los Jesuitas, a los dominicos… Me pareció bien, muy bien, pero nada más y un día he llegué a una comunidad de los Hermanos del Evangelio y aquí me sentí en seguida en familia.

CD.- ¿Religioso más bien que sacerdote? ¿Es importante para ti?

XH.- Nosotros, somos religiosos aunque algunos, según las necesidades, son ordenados sacerdotes. Pero nuestra identidad es la vida religiosa.

CD.- ¿En tu corazón qué sentido tiene esta consagración?

XH.- Al principio, religioso equivalía a “consagrar mi vida a Jesús” y hoy sigue igual. Ahora descubro cada vez más que la vida religiosa no tiene entidad propia. La vida religiosa es el bautismo.

CD.- ¿Hermano, eres religioso. Un hombre cogido por el Evangelio, y también por Jesús?

XH.- Intento serlo y pido a Jesús me mantenga disponible cada día.

CD.- Antes de empezar la emisión, me decías la importancia esencial del Evangelio, la Palabra de Dios para ti.

XH.- La Palabra de Dios…si…pero más bien la “persona de Jesús”. Esta “persona de Jesús”, habla, sube a la montaña, se expresa, come en casa de Simón el leproso. No es la Palabra, es la “persona de Jesús”. Jesús habla, actúa y vive hoy.

CD.- ¿Es una persona viva hoy en vuestra vida y presente también en el corazón de la gente que encuentras?

XH.- Es quien me permite encontrarme con los otros como mis hermanos. Cuando abro la puerta pienso: “¿Qué rostro voy a encontrar al abrir esta puerta?”

CD.- Eliges ser hermano y entras en la congregación del hermano Carlos, hay un tiempo de preparación y de formación y después ¿Qué pasa?

XH.- Después del noviciado he hecho estudios de teología, de lengua. Ha sido un tiempo largo y en cierta medida una prueba. Pero cada uno tiene pruebas en su vida de una manera u otra.

CD - Cuando se da uno enteramente al Señor y a Dios, estudiar aprender lenguas, el árabe…se entiende, pero hacer estudio de teología ¿es importante?

XH: - La Iglesia y mis compañeros me invitan a estudiar... tengo confianza en ellos y voy a estudiar. Ahora me doy cuenta que fue por lo cierto importante, a pesar de que cuando veo las realidades que nutren mi fe, las intuiciones teológicas diría, son realidades muy concretas. ¿Qué es la evangelización, la eucaristía? En verdad mis profesores de teología son los niños de mis vecinos. A través de hechos concretos y por sus comportamientos, mirándoles, expreso a mi mismo…la eucaristía… evangelizar… es eso…a través de comportamientos muy concretos percibidos de estos niños. 

CD - ¿Qué es evangelizar? ¿En qué consiste?

XH: - Evangelizar es llevar una alegría insoportable en el fondo del corazón, y no hay otra posibilidad de compartirla. Es así de simple. S Juan dice: “Eso os lo digo para que mi alegría sea completa y que la alegría  mía sea también la vuestra”. Es lo que  te decía al descubrir lo que es el comportamiento de los niños. De manera espontánea, un niño que os ama o una persona que os ama, os hace compartir lo que es su alegría: “¡Ah! …Adivina lo que me ha pasado… Hay eso y eso”. ¡La evangelización es tan sencilla y nada más y nada menos! “¡Mira! ¡Aquí esta Jesús! Dios nos ha enviado a su Hijo. Mira lo que ha hecho:.. ¡Es increíble! ¡Nada más y nada menos!

CD - ¿Consigues hablar con los vecinos de Cristo? ¿Hay cristianos? ¿O sus vecinos de los que nos hablas, son musulmanes?

XH: - Jamás hablo de Cristo con los vecinos. Jamás me han hecho preguntas de este tema. Lo que vivimos, es nuestra fe común en Dios que es una realidad tan sencilla y evidente que vivimos así entre hermanos y hermanas con ellos. Nos sentimos así en esta fe común en Dios.

CD - ¿Y  eso verdaderamente  en el respecto de las diferencias mutuas?

XH: - Es cierto. Saben que soy cristiano. Lo que es percibido. Vivimos y somos vecinos. Somos amigos. Creemos en Dios... Ya todo esta expresado. La pregunta puede surgir con gente que no nos conocen, por ejemplo gente que vienen a visitarnos… musulmanes que llegan del norte de Argelia o de otros sitios, llegan y nos encuentran. Ellos si, se encuentran en la capilla y ven la Biblia en árabe y entonces nos preguntan: “¿Qué es eso? ¿Ah la Biblia? “¿Has leído el Corán?” “¿Qué piensas?” « Y vosotros, cristianos, como rezáis? » « ¿Por qué no eres musulmán?. Es cuando hay una discusión muchas veces  fuerte. La indiferencia esta completamente excluida, no hay indiferencia.

CD -¿Al estudiar el árabe has tenido el deseo o te han pedido de leer y profundizar en tus conocimientos del Corán?

XH: - No se me ha pedido  de profundizar  en mis conocimientos del Corán… Pero concretamente en 31 años, entre lecturas, lo que he escuchado en la radio aquí o allí, sin duda me parece que he leído o escuchado bastante del Corán para conocerlo. 

 

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